Las grandes superficies y el “e-commerce” hunden a las tiendas vascas

Miles de pequeños comerciantes se han visto obligados a abandonar sus negocios durante la última década. El Parlamento Vasco tiene sobre la mesa dos propuestas de EH Bildu y Elkarrekin Podemos dirigidas a contrarrestar la grave situación.

DANILO ALBIN

Hay historias que parecen condenas. Da igual que transcurran en el corazón de Bilbao, en el casco viejo de Donostia o en pleno centro comercial de Vitoria. Vayas donde vayas, en Euskadi siempre encontrarás un cartel de “se alquila” colocado sobre una persiana bajada. Detrás quedaron sueños inconclusos y esperanzas perdidas. No en vano, las entidades del sector hablan ya de una característica habitual del pequeño comercio vasco: aquí se abren tiendas, pero se cierran dos o tres años más tarde. Mueren porque ya no logran sobrevivir.

Este jueves, el Parlamento Vasco tocará esta dramática realidad a través de dos mociones, una de Elkarrekin Podemos y otra de EH Bildu. Ambas formaciones ven la necesidad de adoptar medidas que pongan freno a esta sangría. Según datos del sector citados en la Proposición No de Ley de la coalición abertzale, entre 2008 y 2018 “se ha reducido en un 16% el número de establecimientos comerciales”.

Hay más cifras. “El número global de trabajadoras y trabajadores del sector se ha reducido un 2,8%, pero entre las autónomas y autónomos el retroceso ha sido de un 7,8%”, lo que significa que “la pérdida de empleo se ha centrado en el pequeño comercio”. “En algunos subsectores la situación es más grave, por ejemplo en el equipamiento de hogar, en el que el 30 % de los establecimientos ha desaparecido en ese período”, señala EH Bildu.

El panorama es, sencillamente, aterrador. “En la última década, en Bizkaia ha desaparecido cada año un 2% de los comercios –continúa la coalición abertzale en su iniciativa-. En los otros territorios la situación es similar. Por ejemplo, en la zona de Donostia, en el período 2008-2018 se han perdido 900 tiendas, y casi 500 en la de Vitoria”.

“Estamos cinco mil autónomos menos”, agrega Amador Viteri, representante de la asociación Euskal Dendak. Este comerciante guipuzcoano advierte que las grandes superficies, donde las condiciones laborales no son precisamente envidiables, perjudican notablemente al sector. “Está haciendo que los autónomos del sector comercio en Euskadi desaparezcamos. Acabamos siendo sustituidos por grandes superficies que se aprovechan de contratar a trabajadores absolutamente precarios”, denuncia.

Hay otro fenómeno que también golpea al pequeño comercio: el denominado “e-commerce” o comercio electrónico, que disfruta de unas ventajas fiscales inigualables. “Esto es como hacerse trampas al solitario: si hay grandes firmas que están pagando impuestos del 3% y yo, pequeño comercio, tengo que comprar a un distribuidor y encima debo pagar el 28% de impuestos, poco puedo competir”, añade Jon Andoni Aspuru, presidente de Euskomer, la Confederación Vasca de Comercio.

Precisamente por eso, cree que “cuando se habla de Europa, habría que hablar también de una armonía fiscal” entre los socios del club. “No puede ser que uno por estar en Luxemburgo pague el 3% y yo, por estar en Euskadi, tenga que pagar el 28%, porque así no podemos competir”, remarca. Viteri, por su parte, lo resume en una frase breve y directa: “Hay un absoluto descontrol en torno a la venta por internet”.

Precisamente, la Proposición No de Ley de EH Bildu plantea “analizar el sistema tributario del comercio electrónico y aumentar los impuestos a los agentes que intervienen en ese sector”, así como “proponer medidas fiscales para proteger al pequeño comercio, también en el IBI y en otros impuestos”. En tal sentido, insta al Gobierno Vasco a que “constituya, junto con las diputaciones forales, un grupo de trabajo que adopte medidas en relación con la fiscalidad que afecta al comercio”.

El catálogo de medidas planteado por la coalición abertzale incluye también la creación de las denominaciones “tienda tradicional” –que afectaría a “establecimientos que han estado en funcionamiento durante un período de tiempo determinado”- y “tienda histórica” –dedicada a aquellos comercios que “han estado en funcionamiento durante un período de tiempo determinado y, además, son patrimonio arquitectónico o de otro tipo”-.

“Se está perdiendo una parte importante del tejido comercial, tal como se aprecia en las calles. La desaparición del pequeño comercio es como el cambio climático: no es que vaya a pasar, está pasando”, apunta a Público el parlamentario de EH Bildu Iker Casanova, autor de esta moción.

Por su parte, Elkarrekin Podemos plantea la creación de un Impuesto Medioambiental sobre las grandes áreas de venta. Según consta en la iniciativa, “la recaudación obtenida por dicho impuesto se destinará a la promoción del comercio local y de proximidad mediante un plan de apoyo realizado con la participación de las organizaciones representativas del sector”. “La defensa del pequeño comercio supone la defensa de pueblos y ciudades vivas”, sostiene Julen Bollain, parlamentario de Elkarrekin Podemos.

De momento, sólo PNV y PSE se han pronunciado sobre estas propuestas. Lo han hecho mediante unas enmiendas conjuntas, formuladas tanto en el caso de la propuesta de EH Bildu como ante la registrada por la coalición morada. El PP, por su parte, aún no ha dado a conocer cuál será su posición.

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